Granit Xhaka, capitán de Suiza, es protagonista de un escándalo en Europa tras admitir que obtuvo certificados falsos de vacunación pese a no haber sido inoculado durante la pandemia del coronavirus.
"En aquel momento, en relación con la vacunación contra la COVID-19, yo tenía muchas dudas y serias preocupaciones. Desconfiaba profundamente de la vacuna y me vi afectado por el miedo y la incertidumbre", sostuvo a través de una publicación en redes sociales.

"En esa situación de gran carga emocional, obtuve un certificado de vacunación en lugar de aclarar mis dudas a través de los cauces adecuados. Hoy veo claramente que no fue la decisión correcta. Fue un error. Lo siento", complementó el volante, quien fue apartado de la concentración del conjunto helvético. "Asumo la responsabilidad por esta decisión y colaboraré plenamente con las autoridades competentes", redondeó.
De manera paralela, Sport detalló que la acusación aún está en fase de investigación y, en caso de ser imputado, el Código Penal de Suiza establece una pena máxima de hasta cinco años de cárcel.

