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MAMÁ POR SIEMPRE

Catalina Edwards sobre su difícil camino para convertirse en madre: “Un diagnóstico súper fuerte…”

La periodista recordó el complejo proceso que enfrentó para convertirse en madre, luego de ser diagnosticada con menopausia anticipada y atravesar tratamientos y la pérdida de un embarazo.

TVN.cl

Catalina Edwards sobre su difícil camino para convertirse en madre: “Un diagnóstico súper fuerte…”

Jueves 17 de septiembre de 2026

Convertirse en madre no fue un camino sencillo para Catalina Edwards. La periodista conversó con María Luisa Godoy en una nueva emisión de “Mamá por siempre” donde abordó, entre otras cosas, que en medio de su deseo de formar una familia, fue diagnosticada con menopausia anticipada. “Fue un diagnóstico súper fuerte en ese momento porque no me lo esperaba y porque además limitaba mucho mis posibilidades de poder ser madre con mis óvulos, recordó.

Desde entonces, junto a su marido comenzó un proceso para intentar concretar ese deseo. “Empezamos con este camino largo de estimulación ovárica y poder tratar de quedarme esperando guagua de manera natural”, contó. El primer tratamiento no resultó y posteriormente vivió la pérdida de un embarazo. Finalmente, quedó embarazada de manera natural y se convirtió en madre de Juan Pablo, quien hoy tiene 15 años.

Fue durante esa dura etapa que el deporte comenzó a ocupar un lugar importante en su vida. Edwards explicó que el diagnóstico implicaba riesgos asociados a la salud cardiovascular y a los huesos, especialmente a la osteoporosis. Fue entonces cuando incorporó el running a su rutina. “Una de las cosas más eficientes para evitar la osteoporosis, obviamente es el consumo de calcio, pero también el rebote y ahí dije: correr”, contó.

Lo que comenzó como una forma de cuidar su salud se terminó convirtiendo en una de sus grandes pasiones. “Encontré en el deporte un espacio para mi salud mental en ese momento que me tenía muy agobiada, estresada, muy triste”, explicó.

Con los años, el running se transformó en una parte importante de su vida y hoy suma siete maratones de 42 kilómetros. Para Edwards, cada carrera supone un desafío que va mucho más allá de lo físico. “Uno tiene que tener mucha disciplina, mucha constancia, mucha fuerza mental”, sostuvo. Y resume la experiencia así: “Físicamente los 30k, los 10 siguientes con la cabeza, con el trabajo mental, y los últimos 2k con el corazón”.

Esta experiencia también se refleja en su manera de vivir la maternidad. Como madre de un solo hijo, reconoce que durante sus primeros años fue aprensiva y que tendía a sobreprotegerlo. Recuerda que cuando comenzó a gatear incluso le ponía casco y rodilleras. Hoy, sin embargo, entiende que acompañarlo también significa darle espacio para que pueda equivocarse y aprender.

“Uno también aprendió equivocándose y él también se va a equivocar y se tiene que equivocar para que aprenda”, comentó sobre esta nueva etapa.

Con Juan Pablo convertido en adolescente, también ha buscado nuevas maneras de acercarse a su mundo. Como a él le apasiona el fútbol, Edwards comenzó a acompañarlo al estadio y reconoce que tuvo que “meterse un poco a su mundo”.

Al principio, explicó, se dio cuenta de que se estaba perdiendo parte de esos momentos familiares. “Es un panorama cada vez más largo y se quedan ahí después conversando, se van a comer un sándwich y yo me estaba perdiendo de todo y dije, bueno, voy a tener que empezar a ir al estadio”, recordó.

Su decisión de estar más presente para su hijo también estuvo relacionada con una determinación profesional. En un momento en que su carrera televisiva iba en ascenso, decidió alejarse de la televisión porque quería seguir estudiando, tener más tiempo para entrenar y, sobre todo, “poder estar en mi casa para Juan Pablo cuando realmente fuera necesario, no cuando pudiera”, explicó.

La pandemia modificó posteriormente varios de sus planes y la llevó a enfocarse en la radio y a desarrollar nuevos proyectos digitales. Esa etapa también le permitió explorar otras facetas profesionales y personales, mientras mantenía el deporte y la maternidad como dos pilares fundamentales de su vida.

Hoy, Catalina Edwards reconoce que tampoco busca ser una “super mamá”. “Yo nunca me he sentido del todo una buena mamá”, admitió. Para ella, la maternidad ha significado aprender constantemente, corregirse y entender que no siempre puede controlar lo que ocurre.

Con el tiempo, también ha entendido que debe elegir sus batallas y darle espacio para construir su propio camino. Y si pudiera pensar en cómo le gustaría que su hijo Juan Pablo la recuerde, lo tiene claro: “Una mamá presente, una mamá entretenida”.