Un intenso operativo de búsqueda está llevando a cabo la Policía de Investigaciones (PDI) para dar con el paradero de Natalia Álvarez Murillo, una banquetera de matrimonios imputada por estafar a 60 víctimas en la comuna de Viña del Mar.
La mujer, dueña de la empresa Probarte Banquetería SPA, se encuentra actualmente en calidad de prófuga de la justicia, luego de protagonizar un insólito escape en medio de su proceso judicial.
Cabe mencionar que tanto ella como su pareja, José Galarce, fueron detenidos este año tras una masiva denuncia. Las parejas de novios afectadas acusaron un perjuicio total que asciende a los 120 millones de pesos por eventos que fueron pagados, pero que nunca se realizaron.
El modus operandi y la fuga
Según los antecedentes de la investigación, Álvarez y Galarce captaban a sus víctimas a través de anuncios en redes sociales y la pareja realizaba todos los protocolos previos a la recepción, desde reuniones hasta degustaciones, pero llegado el día del matrimonio, simplemente no concretaban el servicio.
En junio pasado, ambos fueron formalizados y el tribunal decretó su prisión preventiva. Sin embargo, en una polémica decisión, la justicia permitió que Natalia Álvarez pagara una fianza de 5 millones de pesos para quedar en libertad.
Ante esto, los querellantes acudieron a la Corte de Apelaciones, que acogió el recurso y ordenó el reingreso de la banquetera a la cárcel. El gran problema fue que, en el lapso de tres días que duró este trámite judicial, la imputada aprovechó para fugarse.
De acuerdo a información publicada por La Tercera, Álvarez Murillo se encontraría oculta en la región de Atacama. Durante este tiempo, las policías han realizado seguimientos y registros al entorno familiar de la mujer.
El destino de su pareja
Por su parte, José Galarce fue condenado en un proceso abreviado luego de decidir colaborar con la investigación. Tras eso, la justicia dictaminó una pena de 300 días de cárcel, los cuales fueron sustituidos por la medida de libertad vigilada bajo la supervisión de Gendarmería. Además, el cómplice de la prófuga deberá pagar una multa de 5 UTM.

